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Inflamación celular: el enemigo silencioso que arruga, engorda y degenera.

  • Published in Nutrición

La inflamación crónica celular, que no es catalogada como una enfermedad y no presenta síntomas, es el oeigen de múltiples patologías como el Alzhéimer, Parkinson, diabetes, enfermedades cardiovasculares e incluso acáncer de pecho, garganta y colon.

Esta alteración surge como un mecanismo de protección del organismo frente al ataque de virus, bacterias, golpes o incluso por el deterioro de las células; el organismo recibe miniagresiones, estimula las enzimas malas para defenderse y destruye los tejidos sanos. Este mecanismo ocurre en cualquier órgano, ya sea el corazón, el hígado, el riñón o la piel. En una primera fase, se digieren los elementos enemigos, y en la siguiente, los tejidos se regeneran. Esta inflamación, que sí es buena, si se vuelve crónica, entonces es dañina.

Las causas son una mala nutrición, donde se abusa de una dieta rica en hidratos de carbono o en azúcar, el estrés, la falta de sueño, el exceso de exfoliación, la contaminación, el tabaco, el sol y los jabones con químicos.

Según estudios de la Universidad de Bonn y de Massachusetts, el desgaste de las células, provocado por una mala alimentación, el estrés o la contaminación, se convierte en el enemigo invisible número uno de la belleza. Las arrugas, la sequedad, las rojeces o las manchas pueden ser señales de una inflamación interna o externa. El frío es un excelente anti-inflamatorio, por lo que los expertos recomiendan enfriar mascarillas faciales con ingredientes como la manzanilla o el ácido hialurónico y aplicarlas durante 20 minutos.

Es difícil saber si estamos inflamados, pero aparentar menos edad es un signo de “inmunidad” a este proceso, según muestra un estudio de la Universidad Sur de Dinamarca que concluyó que cuanto más cortos son los telómeros, más inflamación crónica existe.

Una manera de comprobar si estamos inflamados, es mediante un análisis de sangre para detectar la proteína C reactiva ultrasensible (PCRus), un indicador que descubre problemas cardiovasculares y reumáticos. La Sociedad Estadounidense del Corazón estableció que en valores inferiores a 1 miligramo de PCRus por litro de sangre (mg/l), no se está afectado, mientras que más de 3 mg/l, el riesgo de sufrir inflamación es alto. Pero este biomarcador no detecta qué órgano es el afectado, si el hígado, la piel o el corazón. Otros indicadores son los interferones y las interleucinas, unas proteínas que trabajan en el sistema de defensa, muy sofisticados y, por lo tanto muy costosos de medir.

Cuando nos inflamamos, nos oxidamos y liberamos radicales libres, causantes de la tez apagada y las arrugas. Ejercicio físico, dejar de fumar, nutrición, controlar el estrés y equilibrio hormonal son la clave para mantener la inflamción silenciosa a raya.

Tu alternativa nutricional contra el envejecimiento.